Sanación mediante la imposición de manos La sanación mediante la imposición de manos es una antigua tradición esenia y cristiana. Según la transmisión del evangelista Marco, los apóstoles, enviados por Cristo, ungían a los enfermos con aceite. Esto no es algo sorprendente, ya que la unción con aceite en la transmisión bíblica y cristiana significa la misericordia de Dios, un remedio de sanación para los enfermos y para la iluminación del corazón. Los obispos como sucesores de los apóstoles llevan acabo este servicio por si mismos o a través de sus sacerdotes, puesto que, ocupados por otras tareas, no pueden visitar a todos los enfermos. Los sacerdotes utilizan para la unción, según la tradición de la Iglesia, el aceite para los enfermos, consagrado por el obispo. La Iglesia Cristiana Esenia practica varias formas de sanación La sanación a través de los sacerdotes Después de la misa, los/las sacerdotes ofrecen la imposición de manos en la cabeza. Entonces piden a Dios que ayude a esta persona. A continuación, el/la sacerdote traza una cruz de lados iguales en la frente del enfermo.
Esta forma de sanación la practican exclusivamente los obispos. Después de la misa episcopal, el obispo coloca sus manos en la cabeza de la persona, con las palabras: ”Padre, manda tu Espíritu Santo y sana a esta persona enferma. Te lo ruego por Cristo, mi Señor. Amén.” A continuación, el obispo traza una cruz de lados iguales en la frente de la persona enferma. Se trata de una misa especial en la cual se añaden a la liturgia habitual y a la comunión del amor oraciones especiales para la sanación. Aquí también se realiza la imposición de manos.
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