Los obispos son los representantes de Cristo en la Tierra. En su labor en los obispados, los cuales dirigen bajo su propia responsabilidad, están guiados por el Espíritu Santo. Llevan acabo el bautismo con el Espíritu Santo y la consagración de los aceites. A ellos se les confía el cuidado del alma de los sacerdotes. Además, es su tarea dejar que el Espíritu Santo obre y hable a través de ellos en las misas y reuniones, para así hacer palpable a Dios para las personas. |